Proyecto social y educativo
El Festival Jordi Savall impulsa este año un nuevo proyecto social y educativo con la voluntad de fortalecer los vínculos entre la música, el territorio y la comunidad. Este proyecto nace con el objetivo de abrir el festival a nuevos públicos, generar espacios de encuentro y facilitar el acceso a la cultura desde una perspectiva inclusiva, educativa y transformadora. Las acciones que se llevan a cabo son:
El festival ha establecido puentes y líneas de colaboración con diversas entidades musicales y educativas del territorio, entre ellas las escuelas de música de Montblanc y Valls, el Conservatorio de Vila-seca, los Amigos de la Música de Valls y las Juventudes Musicales de Valls. Estas colaboraciones permiten acercar el festival a estudiantes y jóvenes músicos, generar espacios de aprendizaje compartido y favorecer el contacto directo con artistas y repertorios de primer nivel internacional.
El proyecto también ha iniciado contactos y acuerdos con estudiantes y centros de formación superior, como la ESMUC y la escuela EÒLIA, así como con otros espacios culturales de los Países Catalanes. Estas alianzas buscan generar oportunidades formativas, experiencias profesionales y nuevos espacios de participación vinculados a la música, la interpretación y la creación artística.
Este es el segundo año de colaboración con Apropa Cultura, la plataforma que facilita el acceso a actividades culturales a entidades sociales que trabajan con personas en situación de vulnerabilidad. A través de este convenio, el festival reafirma su compromiso con una cultura accesible, inclusiva y abierta a todos, facilitando el acceso a conciertos y actividades del festival a colectivos que habitualmente encuentran mayores dificultades para participar en la oferta cultural.
El Festival Jordi Savall impulsa también ensayos abiertos, actividades pedagógicas y espacios de escucha compartida concebidos para acercar la música a diferentes públicos y mostrar los procesos de trabajo artístico. Estas actividades permiten generar una experiencia más cercana y participativa, favoreciendo la comprensión y la vivencia directa de la música.
El proyecto incluye asimismo talleres y actividades dirigidos a colectivos y centros especializados, como la Escuela Terapéutica Can Ros. Estas propuestas promueven espacios de participación, escucha y experiencia compartida a través de la música, entendiéndola como una herramienta de bienestar, inclusión y desarrollo personal y comunitario.
Este proyecto social y educativo quiere crear una red activa de colaboración en torno al festival, favoreciendo el intercambio entre músicos, estudiantes, profesionales y públicos diversos, y generando nuevas oportunidades de participación cultural en el territorio.
Todo ello sigue la línea de valores y compromiso social impulsada desde hace años por el proyecto YOCPA de la Fundación Centro Internacional de Música Antigua (CIMA), una iniciativa que promueve la inclusión, la formación y el desarrollo humano a través de la música.
IMPACTO
• Más de 110 participantes en actividades sociales, pedagógicas y de mediación cultural.
– Organización de 6 actividades educativas y participativas durante el festival.
– Colaboración con 7 centros y entidades culturales y sociales del territorio.
– Más de 100 entradas accesibles facilitadas a través de Apropa Cultura y otros programas de inclusión.


